lunes, 20 de enero de 2014

Santisima Trinidad!

Encontrar, en un mismo espacio y momento, 3 elementos, que comulguen de una manera tan natural, es un verdadero placer.

La posibilidad inmensa de combinaciones, los convierte en acompañantes eternos del disfrute. No es necesario hacerles tanta ceremonia, aunque juntos, son la ceremonia misma.

Lo mismo sirven para acompañar un buen libro, una reunión intima, una conversación interesante o un paisaje maravilloso.

Claro, estamos hablando del queso, el pan y el vino. Formula sencilla y maravillosa, fácil de conseguir, nunca reñida con un presupuesto ajustado. Es cuestión de buscar y encontrar. De probar e ir agregando o eliminando, hasta encontrar el gusto personal.

En este conjunto, uno se puede gastar lo que quiera, aunque no es necesaria una fortuna para decantar una excelente botella, para partir un buen queso o para rebanar el mejor pan.

Mi recomendación puede comenzar en el supermercado, búscate una botella que, primero, te agrade a la vista, y luego, que no te sangre la cartera. Un buen vino no es necesariamente un vino caro. Consigue una botella de no mas de $300 pesos. Español, Mexicano, Argentino, Chileno... el que te guste. Prueba diferentes uvas, o vinos de 2 o mas variedades, desarrolla tu paladar, y que no te de pena aceptar que un vino no te guste o que te guste uno de $100 pesos. 

Ahora, a hacernos del queso. Al igual que con el vino, tienes que ir desarrollado tu paleta sensitiva. 

Maduros o frescos, suaves o de sabor fuerte. De vaca, de cabra, de oveja.. el que a ti te guste mas. Un brie seria un buen punto de partida, aunque un edam, o un buen gouda no quedan nunca mal. Manchego, roquefort, emmental, gruyere... uhhhh... a probar! 

El precio aquí es igual que con los caldos. Importados o nacionales, un buen queso para ir abriendo boca no debe de costarte mas de $200 pesos. Un buen tip seria comprar porciones pequeñas de diferentes tipos, e irlos saboreando de uno en uno. 
Y por ultimo, el pan. Aquí si, podemos decir que el mas sencillo de los tres, pero eso si, la piedra angular de los mismos, el bond que los une. 

Materia primordial que une trago y bocado, y que al final, transporta sabores y sentidos a un mismo lugar.

La parte menos cara de este ejercicio. Blanco, de trigo , de cebada, integral. Con ajo, con romero, con tomate o aceitunas... Con semillas o sin ellas, Una hogaza de baguette, de preferencia rustico, pan de molde o hasta un típico y jalisquillo bolillo, son todos personajes en esta danza. 

Regalate una noche de queso pan y vino esta semana, y envía tus recomendaciones, nos dará mucho gusto compartir contigo.

Partido el pan, rebanado el queso y descorchado el vino, escenario listo para el placer... salud, y buen provecho!