Cuentan que tres compas se juntaron y al estar sacando las verdades de la vida se dieron cuenta que debían participar en un proyecto diferente, mas intimo, mas de ellos; y no, no estoy hablando de los próceres de este congal, hablo de Edgar Wright, Simon Pegg y Nick Frost que decidieron hacer unas películas juntos, muy desenfadadas, con ese humor británico que se agradece tanto en este tiempo atascado de mal gusto yank. Lo curioso del dato es que al entrevistarlos por la segunda película, les mencionaron que si la referencia a los Cornetto era intencional, ya que aparecía dicho helado en ambas películas como objeto recurrente, por lo que ha sido conocida desde entonces como la trilogía Cornetto.
En esta trilogía también aparece el buen Martin Freeman (The Hitchhiker's Guide to the Galaxy, 2005) y el gran Bill Nighy (que parece un Bichir británico, sale en todas las películas que huelan a fish & chips) ambos tirando rostro con sendos personajes.
Esta trilogía es recomendable para un fin con los amigos, un día completo de total hombría, unas carnes asadas, cebollitas, unas burgués, tele, harto EtOH - ok ok, alcohol- y así estaría la cosa:
Temprano mientras se prepara parrilla, se pasa lista a los brebajes del día y se metaliza uno un día repleto con los camaradas podemos ver Shaun of the dead (2004) Zombies, que tema tan mas de machos, aunque hace poco lo hayan querido volver algo grotesco y cuasi crepusculiano, no pudieron y los zombies siguen siendo ese tema donde nos lleva a sacar al caveman interno y sentirnos salvadores del mundo al luchar contra la podredumbre humana. Pero no se trata solamente de una simple matanza de muertos vivientes o del lucimiento viril y de acondicionador de cabello a lo Pitt, aquí toda pasa entre personas, enmarcados con unos muy divertidos zombies, Shaun trata de poner prioridades en su vida y sus relaciones, con sus amigos y quizá aceptar al tipo con el que esta su mama, todos temas muy recurrentes entre los machos de hoy Que tal un Cornetto al terminar la película?
Ya en la tarde, plato fuerte, unas poco sanas y harto sabrosas hamburguesas, claro con algún pan exótico y unas papas gajos con harto condimento, las chelitas y algún clamato salen y estamos listos para la adrenalina de Hot Fuzz (2007)
Tenemos al típico súper policía que el solo atrapa a todos los malos, es casi un robot, tiene récords de arrestos, es como receta para película tonta de los steits (de hecho se burlan un poco de esas películas), un policía así debería ser casi dios en una buena [sic] película gringa, pero no, acá el buen Nicholas Angle es rechazado por sus colegas, porque los hace quedar mal, así que lo mandan de Londres a un pueblito en la campiña británica, que esta controlado por un grupo de viejos que alucinan un pueblo perfecto, las balas llegan a mogollón, la eterna ida al pub, la cerveza corre, un duelo con el buen Timothy Dalton (James Bond ochenterisimo que servirá para platicas de que lo único bueno de esas películas eran las Bond girls)
Que tal otro Cornetto nomas de puro gusto?
Ya para la cena, ese momento de reflexión entre camaradas, donde las netas salen a flor de EtOH, donde las historias de chavos y de momentos vigorosos y viriles de pubertos caldufos pululan, donde no importa que uno sea el gran empresario, el súper abogado (wen a mil) el arqui o el vagales que vive en el pasado, todo se trata de lo bien que se la pasaban de chavos juntos y claro, de que ya en esa segunda adolescencia se quieren prender a hacer lo que hacían de morros, un momento reflexivo y harto filosófico pal macho que se precie
The World's End (2012) es eso, una reunión alcohólica de tipos que se decían amigos por siempre pero que no se ven nunca, unidos por el que antes era el popular y cuasi dios, donde deciden recorrer una serie de pubs y completar un reto mítico; pero ni el pueblo ni ellos son los mismos (ande hasta soné como narrador trailers).
Justo como si hubiesen invitado al hada verde, estos compas pasan a tener una aventura de otro mundo (soy considerado con los que odian los spoilers aunque no los entiendo)
Y así termina la trilogía Cornetto y justo como la camadería, no se trata de hacer lo mejor, se trata de pasarla bien y disfrutar el viaje.
Le pediré a los de Holanda patrocinio por este post